martes, 22 de febrero de 2011

principales exponentes del conductismo

John Broadus Watson (Greenville, 9 de enero de 1878 - Nueva York, 25 de septiembre de 1958) fue un psicólogo estadounidense fundador del Conductismo.[1]
Fue uno de los psicólogos americanos más importantes del siglo XX, conocido por haber fundado la Escuela Psicológica Conductista , que inauguró en 1913 con la publicación de su artículo La Psicología tal como la ve el Conductista".
Es célebre la frase, que el mismo admitió como exageración, en la que sostiene que tomando una docena de niños cualesquiera, y aplicando técnicas de modificación de conducta, podría conseguir cualquier tipo de persona que deseara:
“Dadme una docena de niños sanos, bien formados, para que los eduque, y yo me comprometo a elegir uno de ellos al azar y adiestrarlo para que se convierta en un especialista de cualquier tipo que yo pueda escoger -médico, abogado, artista, hombre de negocios e incluso mendigo o ladrón- prescindiendo de su talento, inclinaciones, tendencias, aptitudes, vocaciones y raza de sus antepasados”
No obstante, Watson desarrolló el Conductismo, que hoy en día constituye una de las principales corrientes psicológicas, y que se emplea en muchas terapias con un alto grado de efectividad.
En 1913 Watson publica el que, a menudo, ha sido considerado su trabajo más importante, el artículo: “La psicología desde el punto de vista conductista” y que dará punto de partida al Conductismo. En él Watson describe las líneas generales de la que será su nueva filosofía.
El conductismo pone el énfasis sobre la conducta observable (tanto humana como animal), que considera que ha de ser el objeto de estudio de la Psicología, y las relaciones entre estímulo y respuesta, más que en el estado mental interno de la gente (aunque Watson nunca negó la existencia del mundo privado o íntimo). En su opinión, el análisis de la conducta y las relaciones era el único método objetivo para conseguir la penetración en las acciones humanas y extrapolar el método propio de las Ciencias Naturales (el método científico) a la Psicología

Archivo:James Watson.jpg

principal exponente del psicoanalisis

Sigmund Freud (AFI pronunciación en alemán: ˈziːkmʊnt ˈfʁɔʏt) (6 de mayo de 1856, en Příbor, Moravia, Imperio austríaco (actualmente República Checa) - 23 de septiembre de 1939, en Londres, Inglaterra, Reino Unido) originalmente conocido como Sigismund Schlomo Freud, fue un médico y neurólogo austriaco, creador del psicoanálisis y una de las mayores figuras intelectuales del s. XX.[1]
Su interés científico inicial como investigador se centró en el campo de la neurología, derivando progresivamente sus investigaciones hacia la vertiente psicológica de las afecciones mentales, de la que daría cuenta en su práctica privada. Estudió en París con el neurólogo francés Jean-Martin Charcot las aplicaciones de la hipnosis en el tratamiento de la histeria. De vuelta en Viena y en colaboración con Joseph Breuer desarrolló el método catártico. Paulatinamente, reemplazó tanto la sugestión hipnótica como el método catártico por la asociación libre y la interpretación de los sueños. De igual modo, la búsqueda inicial centrada en la rememoración de los traumas psicógenos como productores de síntomas, fue abriendo paso al desarrollo de una teoría etiológica de las neurosis más diferenciada. Todo esto se convirtió en el punto de partida del psicoanálisis, al que se dedicó ininterrumpidamente el resto de su vida.
Freud postuló la existencia de una sexualidad infantil perversa polimorfa,[2] tesis que causó una intensa polémica en la sociedad puritana de la Viena de principios del siglo XX y por la cual fue acusado de pansexualista. A pesar de la hostilidad que tuvieron que afrontar sus revolucionarias teorías e hipótesis, Freud acabaría por convertirse en una de las figuras más influyentes del siglo XX. Sus teorías, sin embargo, siguen siendo discutidas y criticadas, cuando no simplemente rechazadas. Muchos limitan su aporte al campo del pensamiento y de la cultura en general, existiendo un amplio debate acerca de si el psicoanálisis pertenece o no al ámbito de la ciencia.
La división de opiniones que la figura de Freud suscita podría resumirse del siguiente modo: por un lado, sus seguidores le consideran un gran científico en el campo de la medicina, que descubrió gran parte del funcionamiento psíquico humano; y por otro, sus críticos lo ven como un filósofo que replanteó la naturaleza humana y ayudó a derribar tabúes, pero cuyas teorías, como ciencia, fallan en un examen riguroso.
El 28 de agosto de 1930 Freud fue galardonado con el Premio Goethe de la ciudad de Fráncfort del Meno en honor de su actividad creativa. También en honor de Freud, al que frecuentemente se le denomina el padre del psicoanálisis, se dio la denominación «Freud» a un pequeño cráter de impacto lunar que se encuentra en una meseta dentro de Oceanus Procellarum, en la parte noroeste del lado visible de la luna.


Archivo:Sigmund Freud LIFE.jpg












Las hipótesis y métodos introducidos por Freud fueron polémicos durante su vida y lo siguen siendo en la actualidad, pero pocos discuten su enorme impacto en la psicología y la psiquiatría.
Freud desarrolló la llamada "cura del habla" que posibilitaría la mitigación y desaparición de los síntomas histéricos y neuróticos a través de un monólogo sin censura con el analista. Este, ubicado fuera de la vista del analizado, atendería con atención flotante y respetaría la reglas de la neutralidad y abstinencia, es decir, evitando juicios morales o de valor y no entregando satisfacciones sustitutas al analizado.
En momentos clave del trabajo asociativo, el analista haría intervenciones para interpretar el material expuesto. En la descripción inicial de la técnica, este proceso no tendría más finalidad que rememorar (hacer conscientes) ideas o recuerdos de eventos que, por ser dolorosos, humillantes o simplemente intolerables para el sujeto, fueron reprimidos en el inconsciente. Trayendo todo este material reprimido a la conciencia se le haría perder su poder patógeno y los síntomas desaparecerían. Este proceso, sobre el papel sencillo, supone un esfuerzo intenso para el analizado, ya que, las mismas fuerzas que otrora posibilitaron la represión hacia el inconsciente de las ideas y recuerdos traumáticos, se opondrían virulentamente a que sean traídos a la conciencia, es decir, a ser recordados. Estas fuerzas que se oponen al avance de la terapia y mejoramiento del analizado son denominadas resistencias.[24]
En una época posterior de su trabajo, Freud descubriría que no basta con simplemente "hacer consciente lo inconsciente". En los Nuevos consejos sobre la técnica del psicoanálisis (1914), particularmente en el trabajo Recordar, repetir y reelaborar, introduce el concepto de reelaboración (durcharbeiten) de las resistencias, como otra pieza central del trabajo analítico «...que produce el máximo efecto alterador sobre el paciente y que distingue al tratamiento analítico de todo influjo sugestivo».[25]
Los desarrollos teóricos tras la publicación de Más allá del principio del placer en 1920 tendrán nuevas implicaciones para la técnica terapéutica analítica. En esta obra, Freud realiza una redefinición de su primera teoría de las pulsiones e introduce ahora la pulsión de muerte. La inercia del síntoma en la cura analítica queda explicada a partir de allí a través de la compulsión de repetición movilizada por la pulsión de muerte.
Finalmente, Freud retoma el tema de la técnica en 1937 en los textos Análisis terminable e interminable (1937)[26] y Construcciones en el análisis (1937)[27] ambos trabajos de tono menos entusiasta (según apunta James Strachey en el prólogo[28] ) en los que Freud describe de manera más realista los alcances y limitaciones de la técnica por él desarrollada.

principal exponente del gestalt

Immanuel Kant (ɪˈmaːnu̯eːl ˈkant) (Königsberg, Prusia, 22 de abril de 1724 – ibídem, 12 de febrero de 1804) fue un filósofo alemán de la Ilustración. Es el primero y más importante representante del idealismo alemán y es considerado como uno de los pensadores más influyentes de la Europa moderna y de la filosofía universal.
Entre sus escritos más destacados se encuentra la Crítica de la razón pura (Kritik der reinen Vernunft), considerada generalmente como un punto de inflexión en la historia de la filosofía y el inicio de la filosofía moderna. En ella se investiga la estructura misma de la razón. Así mismo se propone que la metafísica tradicional puede ser reinterpretada a través de la epistemología, ya que podemos encarar problemas metafísicos al entender la fuente y los límites del conocimiento. Sus otras obras principales son la Crítica de la razón práctica, centrada en la ética; la Crítica del juicio, en la que investiga acerca de la estética y la teleología y La metafísica de las costumbres que indaga en la filosofía del Derecho y del Estado.
Kant adelantó importantes trabajos en los campos de la ciencia, el derecho, la moral, la religión y la historia, inclusive creía haber logrado un compromiso entre el empirismo y el racionalismo. Planteando la primera que todo se adquiere a través de la experiencia mientras que la segunda mantiene que la razón juega un papel importante. Kant argumentaba que la experiencia, los valores y el significado mismo de la vida serán completamente subjetivos sin haber sido primero subsumidos a la razón pura, y que usar la razón sin aplicarla a la experiencia, nos llevará inevitablemente a ilusiones teóricas.
El pensamiento kantiano fue muy influyente en la Alemania de su tiempo, llevando la filosofía más allá del debate entre el empirismo y el racionalismo. Fichte, Schelling, Hegel y Schopenhauer se vieron a sí mismos expandiendo y complementando el sistema kantiano de manera que justificaban el idealismo alemán. Hoy en día, Kant continúa teniendo una gran influencia en la filosofía analítica y continental.


Archivo:Immanuel Kant (painted portrait).jpg

Todo aquel que se ocupe de filosofía moderna no puede dejar de lado a Kant; tal vez haya que decir lo mismo de todo aquel que se ocupe de filosofía. Su obra es típicamente alemana, muy elaborada y un tanto nebulosa. Encerrado en su gabinete, donde pasó su larga vida de casi 80 años, cuidaba poco el filósofo del mundo banal, aun cuando lo frecuentaba con placer.
Encasillado en su subjetividad, a la manera de Descartes, da a sus teorías una dirección muy distinta a la del filósofo francés. Descartes se adentra en su yo, pero ha de encontrar el camino para elevarse a Dios, y a un tiempo, para dar «certidumbre╗ al mundo físico o de la res extensa. Kant, encerrado en un mundo fenoménico, ha de descalificar la posibilidad de contactar a las cosas en sí mismas. Sean las del mundo, la de Dios, la del alma.
La filosofía de Kant no niega la existencia de Dios, ni un orden moral, ni la realidad pensable de un mundo físico. Lo que niega —salvo en lo moral— es que la razón humana pueda trascender y llegar a esos entes en sí mismos: sean el «mundo», «Dios» o el «alma». Además Kant constituyó la idea de que el mundo, el sol y todos los planetas son complementarios unos con otros.
Kant parte de la conciencia, de las representaciones fenoménicas del yo. Sean provenientes del mundo externo o interno. Y se aboca, desde un principio, a la estética trascendental.
Kant entiende por sensación el efecto de un objeto sobre la facultad representativa, en cuanto somos afectados por él. Se entiende que se prescinde por completo de la naturaleza del objeto afectante y que solamente se presta atención al efecto que se produce en nosotros, en lo puramente subjetivo.
La intuición empírica es una percepción cualquiera que refleja a un objeto, y así el conocimiento es considerado como un medio. La intuición empírica es la que se refiere a un objeto, pero por medio de la sensación. El fenómeno es el objeto indeterminado de la intuición empírica. El árbol puede afectarnos y de él tenemos una representación fenoménica. Nada podemos saber del árbol en sí. La realidad de la cosa, en ella misma, es un noúmeno no alcanzable.

jueves, 17 de febrero de 2011

biografia de lope de vega....

(Félix Lope de Vega y Carpio, Madrid, 1562- id., 1635) Escritor español. Lope de Vega procedía de una familia humilde y su vida fue sumamente agitada y llena de lances amorosos. Estudió en los jesuitas de Madrid (1574) y cursó estudios universitarios en Alcalá (1576), aunque no consiguió el grado de bachiller.
Debido a la composición de unos libelos difamatorios contra la comedianta Elena Osorio (Filis) y su familia, por desengaños amorosos, Lope de Vega fue desterrado de la corte (1588-1595). No fue éste el único proceso en el que se vio envuelto: en 1596, después de ser indultado en 1595 del destierro, fue procesado por amancebamiento con Antonia de Trillo.
Estuvo enrolado, al menos, en dos expediciones militares, una la que conquistó la isla Terceira en las Azores (1583), al mando de don Álvaro de Bazán, y la otra, en la Armada Invencible. Fue secretario de varios personajes importantes, como el marqués de Malpica o el duque de Alba, y a partir de 1605 estuvo al servicio del duque de Sessa, relación sustentada en una amistad mutua.
Lope se casó dos veces: con Isabel de Urbina (Belisa), con la que contrajo matrimonio por poderes tras haberla raptado antes de salir desterrado de Madrid; y con Juana de Guardo en 1598. Aparte de estos dos matrimonios, su vida amorosa fue muy intensa, ya que mantuvo relaciones con numerosas mujeres, incluso después de haber sido ordenado sacerdote. Entre sus amantes se puede citar a Marina de Aragón, Micaela Luján (Camila Lucinda) con la que tuvo dos hijos, Marcela y Lope Félix, y Marta de Nevares (Amarilis y Marcia Leonarda), además de las ya citadas anteriormente.

Lope de Vega
La obra y la biografía de Lope de Vega presentan una gran trabazón, y ambas fueron de una exuberancia casi anormal. Como otros escritores de su tiempo, cultivó todos los géneros literarios.
La primera novela que escribió, La Arcadia (1598), es una obra pastoril en la que incluyó numerosos poemas. En Los pastores de Belén (1612), otra novela pastoril pero «a lo divino», incluyó, de nuevo, numerosos poemas sacros. Entre estas dos apareció la novela bizantina El peregrino en su patria (1604), que incluye cuatro autos sacramentales. La Filomena y La Circe contienen cuatro novelas cortas de tipo italianizante, dedicadas a Marta de Nevares. A la tradición de La Celestina, la comedia humanística en lengua vulgar, se adscribe La Dorotea, donde narra sus frustrados amores juveniles con Elena Osorio.
Su obra poética usó de todas las formas posibles y le atrajo por igual la lírica popular y la culterana de Góngora, aunque, en general, defendió el «verso claro». Por un lado están los poemas extensos y unitarios, de tono narrativo y asunto a menudo épico o mitológico, como, por ejemplo: La Dragontea (1598); La hermosura de Angélica (1602), inspirado en el Orlando de Ariosto; Jerusalén conquistada (1609), basada en Tasso; La Andrómeda (1621); La Circe (1624). De temática religiosa es El Isidro (1599) y también los Soliloquios amorosos (1626). La Gatomaquia (1634) es una parodia épica.
En cuanto a los poemas breves, su lírica usó de todos los metros y géneros. Se encuentra recogida en las Rimas (1602), Rimas sacras (1614), Romancero espiritual (1619), Triunfos divinos con otras rimas sacras (1625), Rimas humanas y divinas del licenciado Tomé de Burguillos (1634) y la Vega del Parnaso (1637).
Donde realmente vemos al Lope renovador es en el género dramático. Después de una larga experiencia de muchos años escribiendo para la escena, Lope compuso, a petición de la Academia de Madrid, el Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo (1609). En él expone sus teorías dramáticas que vienen a ser un contrapunto a las teorías horacianas, expuestas en la Epístola a los Pisones.
De las tres unidades -acción, tiempo y lugar-, Lope sólo aconseja respetar la unidad de acción para mantener la verosimilitud, y rechaza las otras dos, sobre todo en las obras históricas, donde se comprende el absurdo de su observación; aconseja la mezcla de lo trágico y lo cómico (en consonancia con el autor de La Celestina), de ahí la enorme importancia de la figura del gracioso en su teatro y, en general, en todas las obras del Siglo de Oro; regulariza el uso de las estrofas de acuerdo con las situaciones y acude al acervo tradicional español para extraer de él sus argumentos (crónicas, romances, cancioncillas).

la literatura del barroco

El barroco es un movimiento artístico y cultural dominante en el siglo XVII caracterizado por una evolución de las ideas y los aspectos temáticos y formales del Renacimiento. La visión neoplatónica e idealista del mundo renacentista entra en crisis, se hace compleja, conflictiva y contradictoria. Los recursos formales se intensifican en la búsqueda de nuevos caminos para la expresión artística.
Al principio el término barroco no se utilizó más que para las artes plásticas, es en los años 1920 cuando se empieza a hablar de barroco literario, aunque su período de influencia se ubica entre los siglos XVI y XVII dando la idea de que el movimiento afectó no sólo a la forma y a la plástica, sino también a las formas literarias. Aún más importante, asumir la existencia de un barroco literario supone asumir el barroco como un movimiento de tipo ideológico, no sólo formal y ver su profunda relación con la Contrarreforma. Sin embargo, esto llevó a algunos mucho más allá, negando su relación con el Renacimiento y presentándolo como un movimiento enfrentado, lo que tampoco es cierto.
El barroco trae consigo una renovación de técnicas y de estilos. En Europa, y sobre todo en España la Contrarreforma influye en gran medida sobre este movimiento; las expresiones italianas que llegaban desde el Renacimiento se asimilan pero al mismo tiempo se españolizan y las técnicas y estilos se adaptan aún más a la tradición española.
Los poetas barrocos del siglo XVII, siguieron mezclando estrofas tradicionales con las nuevas, así cultivaron el terceto, el cuarteto, el soneto y la redondilla. Se sirvieron de copiosas figuras retóricas de todo tipo, buscando una disposición formal recargada. No supone una ruptura con el clasicismo renacentista, sino que se intensifican los recursos estilísticos del arte renacentista, en busca de una complicación ornamental, en busca de la exageración de los recursos dirigidos a los sentidos, hasta llegar a un enquistamiento de lo formal.
En este siglo XVII en que aparece el movimiento barroco se intensifican los tópicos que ya venían dándose en el Renacimiento, pero en especial los más negativos: fugacidad de la vida, rapidez con que el tiempo huye, desaparición de los goces, complejidad del mundo que rodea al hombre, etc.
La Literatura del siglo XVI se expresaba en un estilo sereno y de equilibrio; el barroco del XVII viene a desestabilizar esa serenidad y diversas fuerzas entran en conflicto. Estas características se dan en toda Europa y en cada país toman un nombre diferente:

Barroco (literatura), periodo que sucedi󠡬 renacimiento, entre finales del siglo XVI y finales del siglo XVII, impregn󠴯das las manifestaciones culturales y articas europeas y se extendi󠴡mbi鮠a los pas hispanoamericanos.
Como etapa preparatoria, que coincide cronol󧩣amente con el renacimiento y el barroco, debe tenerse en cuenta el manierismo. La palabra barroco tuvo originalmente un sentido peyorativo, ligado con la extravagancia y la exageraci󮬠que a? mantiene en ciertos t󰩣os del lenguaje no especializado. Se dice que el t鲭ino deriva del portugu鳠barroco (castellano barrueco), que significa ‘perla irregular’. Tambi鮠suele relacionarse con baroco, nombre que recibe una figura del silogismo. El barroco expresa la conciencia de una crisis, visible en los agudos contrastes sociales, el hambre, la guerra, la miseria. Suele establecerse una distinci󮠥ntre el barroco de los pas protestantes y el de los pas cat󬩣os (barroco de la Contrarreforma).

Desde el punto de vista est鴩co, sobresale la b?da de la novedad y de la sorpresa; el gusto por la dificultad, vinculada con la idea de que si nada es estable, todo debe ser descifrado; la tendencia al artificio y al ingenio; la noci󮠤e que en lo inacabado reside el supremo ideal de una obra artica. La b?da de la novedad y de lo extraño explica la admiraci󮠤el barroco por pintores flamencos como El Bosco, Arcimboldo y Brueghel el Viejo: aso demuestran, entre otros textos, los Sueños del escritor español Francisco de Quevedo.
En el caso de España, aunque sin perder de vista el contexto europeo, Jos頁ntonio Maravall ha enumerado una serie de asuntos y t󰩣os literarios que definen una imagen del mundo y del hombre: la locura del mundo; la melancol—Anatomy of melancholy, de R. Burton, es de 1621— la sensaci󮠤e inestabilidad de los hombres y la fugacidad de las cosas; la revitalizaci󮠤el t󰩣o del mundo al rev鳠 y la figura del gracioso en el teatro español como uno de sus representantes (“Soy el que dice al rev鳠/ todas las cosas que habla”, dice un personaje de El mejor alcalde, el rey de Lope de Vega); el mundo como laberinto, como gran plaza o mes󮻠la concordia de los opuestos (nuestra vida se “concierta de desconciertos”, dice el conceptista español Baltasar Graciᮩ; el mundo como guerra y el hombre lobo del hombre.

Desde el punto de vista est鴩co, sobresalen la b?da de la novedad y de la sorpresa; el gusto por la dificultad, vinculada con la idea de que si nada es estable, todo debe ser descifrado; la tendencia al artificio y al ingenio; la noci󮠤e que en lo inacabado reside el supremo ideal de una obra artica. La b?da de la novedad y de lo extraño explica la admiraci󮠤el barroco por pintores flamencos como El Bosco, Arcimboldo y Brueghel el Viejo: aso demuestran, entre otros textos, los Sueños del escritor español Francisco de Quevedo.

Entre los autores del barroco hispanoamericano, destacaron (el Inca) Garcilaso de la Vega (1539-1616) en Per?r Juana In鳠de la Cruz, sobre todo por su Primero Sueño (de clara influencia gongorina por su audacia formal) y El divino Narciso (cuyo antecedente es Eco y Narciso, del dramaturgo español Pedro Calder󮠤e la Barca), y Fernando de Alva Ixtlilx󣨩tl, autor de una Historia chichimeca y traductor de poes nᨵatl en M鸩co; Martdel Barco Centenera (La Argentina y Conquista del Rde la Plata), extremeño que vivi󠭡s de veinte años en Am鲩ca; Pedro de Oña y Arauco domado en Chile; el canario Silvestre de Balboa y Espejo de paciencia en Cuba, y Hernando Domuez Camargo, a quien el poeta Gerardo Diego cita en su Antologpo鴩ca en honor de G󮧯ra, y que vivi󠥮 Colombia.




imagenes de literatura prehispanica..

Al llegar los españoles al nuevo continente, son dos culturas las que sobresalen por su riqueza en costumbres, su organización y sus testimonios literarios: la literatura náhuatl perteneciente a los pueblos del Valle del Anáhuac y la maya perteneciente a los de la Península de Yucatán y Guatemala.

La literatura náhuatl abarcaba todos los aspectos de la vida, pues tenía como fin retener de memoria todo el saber acumulado por las generaciones anteriores tanto ideas religiosas, mitos, rituales, adivinaciones, como cuestiones de medicina, historia y derecho; además comprendía una gran parte de retórica, de poesía épica y lírica.

La prosa era utilizada para la elaboración de discursos didácticos, narraciones míticas y relatos históricos; y el verso, para los poemas religiosos o profanos.

El nombre mismo del poeta cuicani que significa el cantor, indica que poema y canto eran sinónimos ya que el poema siempre debía ser cantado o recitado acompañado de instrumentos musicales.

El estilo retórico y poético estaba caracterizado por el uso recurrente de figuras tales como los paralelismos fonéticos, las asonancias, las alteraciones y la yuxtaposición de dos palabras para crear un binomio, así como por el empleo de metáforas muy elaboradas.

Esta literatura también distinguía cierto numero de géneros. En primer término, el teocuicatl, canto divino o himno, su estilo está sobrecargado de alusiones esotéricas y metáforas; trataban temas religiosos y no sólo debían ser cantados sino también representados. Otros himnos más simples se reducían a repetir fórmulas mágicas o conjuros. Los demás poemas eran clasificados de acuerdo a su tema y a su origen. Así se tenían cantos guerreros, cantos floridos y maliciosos, poemas de primavera, etcétera. Algunos de estos eran verdaderas sagas como el canto de Quetzalcóatl.

Finalmente se encuentran también elementos de un arte dramático en las piezas en las que hay al mismo tiempo recitaciones, cantos, danzas y música donde actores disfrazados personificaban a los héroes históricos o míticos y entablaban diálogos.

Por otro lado está, la literatura maya dentro de la cual sobresale El Popol Vuh o Libro del Consejo, correspondiente al pueblo quiché, obra narrativa que contiene el concepto de génesis para aquella cultura y en la que intervienen seres sobrenaturales, bestias y fuerzas cósmicas. Aunque esta obra es la más representativa también dejaron testimonios en teatro con el Rabinal Achí.. Otros escritos importantes son los que conforman los libros del Chilam Balam; la mayor parte de estos textos son de índole mística, otros contienen síntesis de relaciones de hechos con sentido religioso. La última parte del manuscrito consiste en la transcripción de las profecías atribuidas al sacerdote Chilam y a otros más.

¿que es la literatura prehispanica?

almismo tiempo que lospueblos de europa y asia, diseñaban exitosamente sus respectuvas esquemas de vida,tambien los habitantes de norte ysudamerica desarrallaban los suyos propios.  entre los grupos de indios destacan tres: los mayasde yucatan, los aztecas de mexico y los incas de peru,cuyas civilizaciones rivalizaban con las del antiguo agipto y mosopotamia.
El término literatura maya puede llegar a ser muy controvertido debido a las amplias confusiones que puede llegar a generar el pensar ¿qué es lo maya? y ¿a qué podemos designarlo como literatura maya? Consideramos que literatura maya es aquella que fue escrita en una lengua maya por un indígena maya con conceptos fundamentalmente mayas Esta definición no abarca sólo los textos coloniales considerados tradicionalmente como literatura maya, sino también los textos contemporáneos escritos en lengua maya por los mayas.
Hay ciertos elementos gramaticales y motivos que corresponden a todas las literaturas mayas. Entre ellos se encuentran la estricta sintaxis oracional usada, el uso constante de difrasismo, metáfora y paralelismo, que parecen estar presentes en todos los diversos períodos de la literatura maya.
Ésta puede ser dividida en dos tipos: la que se conserva en los códices y la escrita en las estelas.
Los pocos códices que se conservan hablan principalmente de medicina y astrología, aunque se sabe que hubo otros códices que abarcaban otras áreas del conocimiento, casi todos destruidos en la invasión, conquista y colonización española, sin embargo algunos contenidos de ellos fueron preservados por Fray Diego de Landa en su Relación de las cosas de Yucatán.
Las estelas que han sido conservadas y descifradas revelan ciertas estructuras literarias e intereses que serán mantenidos en la época colonial.
Su sintaxis es muy precisa y revela una desviación de la forma natural de hablar; debido a que las estelas estaban dedicadas y escritas para los dioses, debían ser escritas en un lenguaje que éstos pudiesen entender; éstas siguen este orden sintáctico: verbo, sujeto y objeto.
Existe además una preocupación por legitimar el poder del actual gobernante, siempre descrito como descendiente de los dioses, y dios él mismo.
Un ejemplo de la literatura prehispánica de estelas es la Inscripción de Palenque, en la que se narra la creación del mundo por los dioses (donde se describen el tiempo y el espacio como una misma cosa, mediante la metáfora del dios del tiempo caminando para medir los límites del universo), a continuación se pasa a enunciar una lista de reyes hijos de los dioses y se justifica la legitimidad del gobernante actual, ya que él mismo es un dios e hijo de una
Literatura Náhuatl       
La literatura siempre será una forma de conocer las más íntimas formas de una cultura. Nos da la llave para encontrar las respuestas que nuestra existencia nos plantea y nos ubica en el mundo del cual provenimos.       
Se entiende por literatura náhuatl la producción literaria de los pueblos que ocuparon el valle de México y sus alrededores y que hablaron esta lengua. El náhuatl o mexicano antiguo se habló desde la época de Teotihuacan y Tula. Era la lengua de Atzcapotzalco, Chalco, Tlaxcala, Cholula y otras regiones.       
En cuanto a su origen es importante mencionar que no se puede dar una fecha exacta para su inicio, ya que sus obras tuvieron transmisión oral durante muchos años.       
La influencia de culturas como la teotihuacana y tolteca fueron el inicio de estas manifestaciones, a las que se le unieron la originalidad y el profundo sentido religioso de los aztecas.
Los géneros literarios cultivados       
1. Poesía épica.       
La épica antigua surgió de la fusión del mito y de la realidad, por ello muchas veces los documentos históricos son más bien literarios, porqué ofrecen una imagen subjetiva y humana del acontecer histórico.       
Los fragmentos épicos de este período pueden clasificarse según su tema en:   
a) Los que tratan de personajes famosos. Por ejemplo: Quetzacóatl.   
b) Los que relatan la fundación de ciudades.   
c) Los que hablan de peregrinaciones de tribus.       
2. Poesía lírica.